En el camino a San Miguel Viejo, un poco más adelante del residencial hípico Otomí, encontrarás el jardín Hijo de Burra, el lugar perfecto para tus eventos. En sus cuatro terrazas con los mejores atardeceres de San Miguel de Allende, todas las celebraciones familiares y de amigos, se convierten en gratos placeres.

La vida es mejor entre amigos.

Por las frondosas ramas de los árboles, se asoman los rayos del sol de manera cálida y amigable, mientras el suave viento hace sonar sus hojas de manera relajante. El toque único de este lugar, lo ofrecen las vistas espectaculares de la presa Allende. Todo está listo para que el éxito de esa fiesta, por mucho tiempo se recuerde.

En Hijo de Burra, festejar es lo natural.

Uno de los aspectos que más llamó mi atención del proyecto Hijo de Burra, es su respeto por el medio ambiente. Dentro y fuera de su restaurante, se pueden apreciar vivos los gruesos troncos de sus árboles. Esto le da un ambiente muy especial a este espacio que nos muestra una interesante consciencia por el hábitat.

Para cualquier reunión, Hijo de Burra es lo mejor.

Muy pronto podrás disfrutar de un exquisito menú al horno de leña y una deliciosa chela Hijo de Burra, totalmente artesanal. Este restaurante será sin duda, uno de los más visitados de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Si quieres hacer una reservación para ese evento tan especial. Solo dale clic al botón verde, y envíales un mensaje de WhatsApp.

Translate »